El pasado 11 de marzo de 2026 se llevó a cabo el II Encuentro Provincial de Comisiones Diocesanas para la Protección de los Menores, en la Parroquia de Cristo Rey en Tepatitlán de Morelos, Jal. Este espacio reunió a 28 agentes pastorales, catequistas y responsables de distintas comunidades con el objetivo de fortalecer el compromiso de la Iglesia en la creación de entornos seguros para niñas, niñas, adolescentes y adultos vulnerables.
La jornada dio inicio con una dinámica de integración, la cual permitió generar un ambiente de confianza y cercanía entre los participantes. Posteriormente, se llevó a cabo la presentación del Pbro. José de Jesús Robelo, quien compartió el trabajo que la Iglesia ha desarrollado desde la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores.
Durante su intervención, enfatizó el compromiso que los distintos pontífices han tenido en este tema, destacando las aportaciones del Santo Padre Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y León XIV. Se mencionó como a lo largo del tiempo, se han ido fortaleciendo las acciones de la Iglesia en materia de protección de menores, pasando de la visibilización del problema a la implementación de medidas concretas de prevención, atención y rendición de cuentas.
Asimismo, se abordaron aspectos relevantes como las actualizaciones al Código de Derecho Canónico, el uso del Vademécum para casos de abuso sexual como herramienta de orientación, y el documento Vos estis lux mundi, el cual establece normas claras para la denuncia y atención de este tipo de situaciones, promoviendo una mayor transparencia y responsabilidad dentro de la Iglesia.
En relación con el Informe Anual solicitado por el Papa Francisco a la Comisión Pontificia, se destacó que se han realizado adecuaciones específicas en los pilares que lo conforman, con el objetivo de fortalecer su aplicación y responder de manera más efectiva a las necesidades actuales. Estas modificaciones buscan que cada pilar —como la prevención, la atención a víctimas, la formación y la rendición de cuentas— se traduzca en acciones concretas dentro de las comunidades, favoreciendo una intervención más integral.
Posteriormente, se llevó a cabo un breve receso. Al retomar las actividades, se pidió a los participantes reunirse en equipos para compartir la manera en que cada Diócesis trabaja dentro de su Comisión para prevenir los abusos y proteger y promover a los menores y adultos vulnerables. Este espacio permitió una retroalimentación enriquecedora, en la que no solo se compartieron experiencias, sino que también se conocieron nuevas prácticas y se replantearon retos comunes.
Más adelante, el equipo de psicología de la Comisión Diocesana de San Juan de los Lagos, conformado por los psicólogos Verónica y Daniel, dirigieron una actividad reflexiva centrada en el rol que cada integrante desempeña dentro de su Comisión. A través de esta dinámica, los participantes pudieron analizar su labor, reconocer áreas de mejora y reafirmar su compromiso con la protección y promoción de los menores.
Como parte del encuentro, se vivió también un momento fuerte de oración ante el Santísimo Sacramento en el templo parroquial, ahí se encomendó a Jesús los trabajos de las Comisiones y sus necesidades, fortaleciendo el sentido de misión desde la fe.
Asimismo, se anunció que la Arquidiócesis de Guadalajara será sede del VI Congreso Latinoamericano del 2 al 4 de marzo de 2027, un encuentro formativo impulsado por el CEPROME, lo que representa una oportunidad significativa para fortalecer la capacitación y el trabajo en materia de protección de menores en la región.
Finalmente, la jornada concluyó con una comida de convivencia, favoreciendo un ambiente fraterno entre los asistentes. Durante este cierre, se establecieron acuerdos y compromisos para el próximo encuentro provincial que será en el mes de mayo del 2027 en Aguascalientes, dando continuidad al trabajo y reforzando la importancia de seguir construyendo espacios seguros dentro de la Iglesia.
Aún hay mucho por hacer; sin embargo, este tipo de encuentros nos permite reconocer que, por más difícil que sea el camino, no estamos solos. Las diversas maneras de afrontar una misma problemática enriquecen nuestra visión y, sin duda, nos conducirán a soluciones más eficaces.
Estos espacios también evocan los momentos en que Jesús se reunía con sus discípulos para instruirlos con su Palabra. De la misma manera, se espera que estos encuentros no solo fortalezcan nuestro trabajo, sino que también nos acerquen a Dios, permitiendo que sea Él quien ilumine nuestro camino y guíe nuestras acciones. Como nos recuerda el Evangelio: “Donde dos o más se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos”. Bajo esta convicción, se renueva el compromiso de continuar trabajando con fe, responsabilidad y amor en la protección y promoción de los más pequeños.
Por: Psicóloga Isela León López
