Había una vez un niño llamado Manuel, que vivía con sus padres en un pequeño rancho, humilde pero lleno de fe. Sus padres, don Gregorio y doña Engracia, eran gente sencilla, acostumbrados a trabajar la tierra y a asistir fielmente a misa los domingos y en las fiestas importantes del pueblo. Desde pequeño, a Manuel le enseñaron que debía ser […]

