La CDPM y sus miembros desarrollan su quehacer en cuatro aspectos concretos: a) Consultivo; b) Preventivo; c) Formativo; y d) De acompañamiento y seguimiento.

a) Consultivo

    1.- Ofrecer al Obispo consejo y asesoramiento, así como proponerle las iniciativas más adecuadas para la protección de los menores y equiparados.

    2.- Proponer al Obispo iniciativas, para promover la responsabilidad de las Parroquias e instituciones en la Diócesis para la protección de los menores y equiparados.

    b) Preventivo

    3.- Ayudar al Obispo en la prevención del abuso sexual contra los menores y equiparados en las relaciones pastorales, creando, promoviendo y fortaleciendo ambientes seguros y de buen trato.

    4.- Elaborar, actualizar y ofrecer los instrumentos necesarios para generar espacios seguros para los menores y equiparados en ambientes eclesiales tales como: Cartas Compromiso, Códigos de Conducta y Consentimientos de conformidad con dichos Códigos.

    5.- Favorecer en el Pueblo de Dios una espiritualidad de la prevención, del buen trato, de generar ambientes seguros y de la solidaridad para con quienes han sido heridos por los abusos.

    6.- Ofrecer estrategias y procedimientos apropiados, por medio de directrices para proteger a los menores y equiparados de abusos sexuales y dar una respuesta adecuada a tales conductas por parte del clero, de los miembros de los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica y de los laicos, según las normas canónicas y teniendo en cuenta las exigencias del derecho civil.

    c) Formativo

    7.- Formar, educar y capacitar a los diversos agentes de pastoral: Laicos, Vida Consagrada, Seminario y Clero, en la cultura de la prevención, buen trato y actuación contra el abuso de menores y equiparados.

    8.- Apoyar en la implementación y seguimiento de los programas de formación para la prevención de abusos del Clero, la Vida Consagrada, el Seminario y los Laicos en la Diócesis.

    9.- Preparar y promover la sensibilización de los diversos agentes por medio de las jornadas anuales de oración y solidaridad para con las víctimas de abuso y los cursos de sensibilización a los clérigos, consagrados, seminaristas y laicos.

    d) De acompañamiento y seguimiento

    10.- Dar atención, acompañamiento y seguimiento a las personas, familias o comunidades concretas que han sido dañadas por los abusos y que el Obispo le encomiende, en los distintos aspectos: espiritual, pastoral y psicológico. 11.- Dar seguimiento al clérigo, consagrado o fiel sentenciado que el Obispo le encomiende, en los distintos aspectos: espiritual, pastoral y psicológico.