El presente artículo es continuación del número 68 y que está en sintonía con el año pastoral de la Humanización de la cultura digital en nuestra Diócesis y está basado en algunos apuntes que se tomaron en la conferencia que el Dr. Hernán Navarro, Director Ejecutivo de ONG “Grooming Argentina” compartió el pasado 22 de noviembre en la Casa de pastoral Juan Pablo II en San Juan de los Lagos. Se ha hecho lo posible por dar respuesta a algunas preguntas que se fueron haciendo durante la exposición.

¿Cómo te va en internet?

Es necesario que los padres de familia hagan esta pregunta a sus hijos, ya que internet es un “medio” que se puede usar para cosas buenas y para cosas malas. Y en este sentido, en muchas ocasiones hemos constatado que internet se ha convertido en un espacio victimizante.

Es preciso saber que internet es una red de redes y el narcotráfico es una red de redes, de la misma manera la pedofilia es una red de redes. Tengamos en cuenta que la pedofilia es el segundo delito más cometido en el mundo después del narcotráfico.

El medio por el que se da el delito de grooming es internet.

En internet desaparecen las fronteras, porque vivimos en una aldea global.

Hay que pensar en clave digital y no sólo en clave física y enseñar a integrarlas.

Los juegos en internet como ROBLOX, MINECRAF, FREE FIRE atraen a los niños, niñas y adolescentes y muchos padres ignoran que ahí se utilizan personajes y lenguaje sexualizado. Ahí comienza el abuso y continúa en las redes sociales, mayormente en WhatsApp e Instagram.

¿Estamos acompañando a los hijos en internet?

8 de cada 10 niños, niñas y adolescentes afirman saber más de tecnología que sus padres. Y los adultos damos la impresión de que no podemos ayudarles porque no sabemos. Necesitamos conocer para acompañar. En este sentido, podríamos decir que los “hijos son huérfanos digitales”.

Hay un acceso prematuro a las pantallas, porque 4 de cada 10 niños tienen teléfono antes de los 9 años. Y el delito de grooming se da, mayormente, de los 9 a los 13 años. Y aquí se está dando una emancipación, es decir, dando responsabilidades a alguien que no tiene todavía la capacidad para ellas.

Son necesarias y oportunas las “dietas digitales”, una regulación sana en la vida familiar del uso del internet y de la tecnología, asumiendo cada uno, especialmente los padres su responsabilidad de cuidar adecuadamente a sus hijos.

En ocasiones es tan invasiva la tecnología y el internet que se necesita una desintoxicación. En las familias, frecuentemente estamos conectados, pero incomunicados.

Los padres han de crecer en la conciencia de que los niños no son nativos digitales, sino que nacieron en una era digital. Y también que los celulares no son juguetes.

La identidad digital de una persona debería comenzar alrededor de los 13 años y en ocasiones los papás comparten fotos y videos de sus hijos, exponiéndolos, olvidando que con eso están violando sus derechos a la privacidad e intimidad y acelerando su personalidad digital. A eso se le llama: “sharenting”. Porque internet no es para los niños.

Por tanto, es necesaria una Educación Digital para vivir en este tiempo con equilibrio y atentos para prevenir violencias sexuales en el mundo digital. Ya que la hiper conectividad es también hiper vulnerabilidad. Actualmente el índice de conectividad de los niños, niñas y adolescentes es de 7 horas diarias.

El diálogo entre padres e hijos, las relaciones sanas, el cuidado atento son el camino de solución, porque no vamos a solucionar lo que sucede en la tecnología con la tecnología.

¿Qué consecuencias tiene lo que pasa en internet?

A veces dividimos la realidad en mundo virtual y mundo real, pero no es así. Porque el mundo virtual también es real. Tengamos en cuenta que lo que nos sucede en internet es real, tiene consecuencias positivas o negativas reales.

Hoy hay que hablar de los entornos físicos y de los entornos digitales, ambos reales. En ambos entornos hay que cuidar lo que hacemos. Porque lo que se hace en internet queda grabado y afecta nuestra reputación digital, con consecuencias reales.

También se dan confusiones para distinguir entre fantasía y realidad, entre cuerpo físico y cuerpo digital, favorecido por la pornografía.

Cuando alguien comparte contenido sexual en internet hay varias cosas que valdría la pena tener en cuenta:

  • Que la difusión de imágenes íntimas no consentidas es un fenómeno que se denomina “extimidad”, contrario a la intimidad.
  • Que en muchas ocasiones hay coacción para hacer algo, no hacer algo, soportar algo contra su propia voluntad.
  • Que una imagen de violencia sexual se perpetúa en internet.
  • Que la víctima es rehén para siempre en internet. La revictimización se hace eterna.
  • Que urge una prevención primaria para evitar que suceda, porque luego no hay vuelta de hoja.
  • Que se debe aprender a revisar la imagen digital que la persona tiene o proyecta.

Por: Pbro. José de Jesús Robelo Cuevas
Secretario de la CDPM