Dios no elige a los capaces, sino que capacita a los que elige. Con esta frase quisiera comenzar este pequeño artículo que da continuidad a los ya publicados sobre las 10 líneas guía que nos ofrece la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores como marco legal para la prevención, protección y reparación. En esta ocasión les hablaré de las Líneas Guía 7 y 8, que están encaminadas a la selección, capacitación y formación continua de las personas que trabajan con niños y adultos vulnerables en la Iglesia.

Línea Guía 7: Administración de personal

Las personas que trabajan con niños y adultos son idóneas, se les informa de sus obligaciones, se les supervisa y apoya para reflejar los valores de protección en la práctica.

Como todos sabemos, al pertenecer a una institución, somos sometidos a un proceso de selección para evaluar si contamos con los conocimientos y habilidades necesarios para desempeñar el puesto.

La Iglesia, por su parte, además de solicitar conocimientos académicos de acuerdo con el puesto, requiere antecedentes morales y legales para formar parte de su equipo. Dichos antecedentes deben cumplir con los lineamientos y políticas establecidos.

Tal y como lo expresa la cita bíblica de Juan 15, 16, “No me eligieron ustedes a mí, sino que yo los elegí a ustedes, y los he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca”.

Jesús elige, selecciona y capacita a sus discípulos y apóstoles para que le ayuden a desarrollar la misión de instaurar el Reino que él comenzó y a la que envió a sus amigos a continuar. Para poder cumplir con lo anterior:

  1. Se asume un compromiso con la protección y la tolerancia cero en los trabajadores y voluntarios.
  2. Se pide que todo el personal participe en los programas de sensibilización en materia de protección.
  3. Se tienen registros de supervisión del personal y las evaluaciones de su desempeño.
  4. A los candidatos a la vida sacerdotal se les evalúa, selecciona y acompaña en su formación.
  5. La institución eclesial mantiene un monitoreo de la buena fama de los seminaristas, religiosos y clérigos de su jurisdicción y que se desplazan a otra.
  6. A los sacerdotes o religiosos de otros países que se integran en la Diócesis se les ofrecen algunos talleres de inculturación en materia de protección. y se verifica su buena reputación.
  7.  

Línea Guía 8: Educación y formación continua

A través de información, educación continua y formación, quienes trabajan en la Iglesia son fortalecidos con conciencia, conocimientos y habilidades aptos para mantener seguros a los niños y adultos. Por eso:

La iglesia ofrecer capacitación constante a cada uno de sus miembros según sus ministerios, especialmente a aquellos que trabajan directamente con niños y adultos vulnerables.

La formación básica estará enfocada en el conocimiento de los derechos de los niños, factores de riesgo, abuso institucional, grooming, entre otros.

La formación especializada estará dirigida a agentes de pastoral con contacto directo con población vulnerable, incluyendo preparación en evaluación de riesgos, reportes legales y canónicos, e investigaciones pertinentes.

Para la población de adultos vulnerables, se analizan situaciones de riesgo para prevenir cualquier tipo de abuso.

Dentro de los seminarios y casas de formación, los miembros se capacitan mediante programas de prevención y protocolos de actuación, destinados a atender a las víctimas y evitar cualquier tipo de abuso.

La formación debe ser constante y clara, de manera que los miembros puedan replicarla en sus contextos, respetando la diversidad cultural y lingüística de cada comunidad.

Conclusión Las Líneas Guía 7 y 8 nos indican cómo preparar y supervisar al personal que sirve en la Iglesia, formándolo continuamente para que sepan proteger, prevenir abusos y crear ambientes seguros, siguiendo el ejemplo de Jesús con sus discípulos, a quienes instruyó, acompañó y fortaleció en su misión, enseñándoles a actuar con discernimiento, responsabilidad y compasión, y a velar por el bienestar de todos los miembros de la comunidad.

Bibliografía:

Pontificia Comisión para la Protección de los Menores (2024). Marco Universal para las Líneas Guía. Aprobado en la Asamblea Plenaria de marzo de 2024. Sujeto a revisión periódica.

Por: Psicóloga Isela León López

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